sábado, 17 de noviembre de 2018


Antonio Gómez Sofía Hypatia
LAS NINFAS EN LA PELICULA “ELHOMBRE DEL BOSQUE”
La película protagonizada por Kevin Bacon habla de un hombre que tras pasar doce años en prisión por haber sido acusado por abuso infantil es liberado y va a vivir enfrente de una escuela primaria, mientras que consigue un trabajo en una maderería. El hace lo posible por alejarse de las niñas, va al psicólogo, consigue una novia y recibe la visita temporal de un policía. Pero él no comprende la razón del todo sobre porque estaba acusado, él no podría diferenciar el bien del mal. El pasado lo atormenta a donde quiera que vaya y eso lo hace reservado y alejado de los demás por lo que no tiene mucha vida social y quienes están alrededor l tratan como un “rarito”. En realidad, él busca pelear contra sí mismo para ser “normal” y poder encajar en la sociedad y así mismo con su familia, la cual se alejó por completo debido al encierro de nuestro personaje. En su batalla consigo mismo consigue tener una novia y obtener una amiga que así mismo le ayudan a cambiar su perspectiva personal.
Las ninfas son sexualmente atractivas para los griegos pues son el ideal de la belleza juvenil, esta es debido a que ellos casaban a las mujeres a muy corta edad y las jovencitas sexuales de las que se hablan son menores de doce años; las ninfas, tienen aproximadamente esa edad y son más atractivas para el hombre. La característica de las ninfas es que ellas seducen a los hombres, y es esa seducción la que la hace diferente a la de otras mujeres.
En la película, Walter, el personaje principal tiene un problema que no comprende, por qué él no es considerado normal, esto es debido a que antes de ser acusado de abuso sexual, no sabía o no entendía que a las niñas con las que se relacionaba eran lastimadas por él porque él nunca las escucho decir “para” o “no quiero”. Para él, la satisfacción que sentía con ellas era mutuo y eso era lo que le excitaba. Esta sensación no la sentía con las mujeres de su edad, ni siquiera con su hermana. Nunca nadie le dijo qué era lo que ellas sentían y por eso toda la película redonda en que él busca una explicación para ese gusto culposo
Walter solo se sentía cómodo en compañía de las niñas e inclusive con su novia se sentía en otro lugar. Él tenía la idea de que a las niñas les gustaba su compañía y que estaba seguro que ellas lo seducían y querían relacionarse con él. Es como si ellas, como pequeñas, jóvenes e inocentes ninfas que juegan con sus insinuaciones al hombre errante tratasen de hechizarlo en busca de la perdición de la presa. Ellas son las culpables de que día tras día sufra la soledad y el desprecio del mundo.
Tal es la culpa de las chicas que no son culpables del caos que provocan y eso le provoca rabia al protagonista, por qué al ser seres tan maravillosos no admiten el gusto que comparten ante los demás. La rabia que tenía la reflejaba en cada uno de los niños que veía tras la ventana; e inclusive detestaba la idea de que el hombre que se llevaba a los niños y que ellos si compartieran ese amor al que el sentía carencia.
Las niñas a las que el sentía amor se vuelven monstruos y no físicamente sino porque no puede declarar su amor ni estar con ellas. Harto de no comprender su situación, intenta seducir a la niña del parque, de la cual se había hecho amigo, y es en ese momento en que, comprendió lo que los psicólogos y la sociedad le decían, cuando la niña, llorando le confeso que su padre hacía con ella, lo que el planeaba hacerle; ella contaba el miedo y terror que le tenía. Esto lo complementó cuando su novia, confiesa que fue una ninfula, juguete sexual de su padre y tíos cuando era niña. Él en ese momento cayo en cuenta que no son ninfulas, no son compañeras del mismo gusto pasional. Dejaron de ser la chica seductora, los monstruos pasionales, para ser una inocente jovencita víctima de maltratos y de ideas de ninfas. La ninfa es una alusión a la que el promete no volver a tener y al agredir al abusador que veía tras la ventana todo el tiempo en casa, decide alejarse, tener una vida y no volver a lastimar a una niña para satisfacción propia.


jueves, 15 de noviembre de 2018

Tarea 5, Patricio Santín Mora


Circe y Tamiat

El mito de la creación sumerio: Enuma Elish




En la clase se expuso con mucha razón que Circe es hija del titán preolímpico Helios, que representa el cielo y al sol; y de la oceánide Perseida, que con mucha exactitud representa el mar, lo húmedo, el origen de las cosas. En ese momento, perdónenme mi informalidad, recordé, o mejor dicho me vino a la cabeza la historia del caos, del hieros gamos,  de donde surge el bien y el mal. En el nacimiento de Circe tenemos de manera literal una remembranza a los viejos mitos de creación, entre ellos el más antiguo que tenemos registrado: el Enuma Elish.
     Fue el experto en cultura asiria y escolar de la Biblia Alexander Heidel que en 1942 tradujo en verso al inglés el Enuma Elish. Este mito, a mi parecer y espero no se muy subjetivo en esto, tiene muchas semejanzas con el mito de Circe. En los dos hay un hieros gamos, de donde nace el mundo de los dioses; y también hay una aparición del arquetipo de la “madre devoradora”, la que yo confundí erróneamente con otra simbología cultural. Pero ahora me explico.  
     En un principio todo se encontraba en caos, en el “huevo” precósmico. Después Apsu, que representa el mar y cielo primigenio, unidos sin distinción, y Tiamat, que representa al caos, se unieron para dar así a luz al mundo de los dioses, en este momento nace el cielo y la tierra. De manera similar Circe nace de esa unión sagrada. Regresando al Enuma Elish, aquí ocurre algo curioso; Apsu y Tiamat conspiran para devorar y regresar al caos a sus hijos, debido a su ruido; algo que plasmará en Freud la idea de la “madre devoradora “y Jung en el “padre tiránico”. Ea, otro dios descendiente de Apsu y Tiamat, pero no directo, logra frustrar el plan de sus padres matando a Apsu y se une con Daminka, con el que darán a luz a Marduk, dios principal del mito. Pero después Tiamat tomaría venganza de su prole y crearía un ejército de monstruos a partir de un brebaje infernal para asesinar a los dioses. Marduk, descendiente de Ea, le haría frente a través de la su palabra, que exhala fuego al salir de su habla, logrando así derrotar a Tiamat. 
     De igual manera Circe a través de un brebaje convierte a los compañeros de Ulises en animales y controla a otras fieras que tiene en su isla. Circe vive en un paraíso terrenal, uno donde ella ejerce un control dominante sobre todo. Ella es una representación del todo, tanto de la civilización como de lo salvaje, por así decirlo es el dragón del caos, que espera tenerlo todo en un estado inconsciente. Entonces incluso intentará seducir a Ulises para que se quede con ella ofreciéndole el brebaje, sin embargo Ulises no cae en la trampa. Pero esto no se convertirá en un conflicto, sino que Ulises se quedará al lado de ella de manera voluntaria, en lo que a mí me parece una unión algo parecida a el hieros gamos  precósmico, que se repite como arquetipo una y otra vez. Aunque en esta ocasión Ulises recordará su verdadero viaje heroico y saldrá de la isla para continuar su periplo.    
     Encuentro una cierta similitud entre Circe y Tiamat, las dos quisieron regresar a sus protegidos al estado precósmico, al caos devorador, a la nada de donde viene todo, a ese lugar donde la seguridad infinita de la nada limita la libertad y facilita el control  de sus subalternos. Es una descripción, propongo, del arquetipo de la “madre devoradora”. Por otra parte tanto Marduk como Ulises, a través de la palabra, se convierten en transcriptores y traductores del caos hacia el conocimiento. Pero también Ulises aprende de Circe que es la tejedora de palabras, naciendo del caos el sentido.  En una forma se podría decir que es su viaje heroico.


ANTONIO GOMEZ SOFIA HYPATIA


CIRCE DE JULIO CORTAZAR

La imagen de Delia es idealizada a un nivel tal que podría ser exagerada; ella es hermosa, rubia, frágil y dócil, lo que se compararía con la representación de una diosa o doncella con toda su vanidad a flor de piel de una pintura (la imagen de ella relata más de un sentimiento a la vez, al ser estática muestra los movimientos frágiles y delicados así como sus facciones);  usaba vestidos claros, y debido al matiz de su piel blanca (según es narrado en el poema) combinaría bien con un tono azulado o rosaseaceo, pero podría ser en realidad cualquier color, pero hago referencia a este para relacionarlo con Circe, quien es representada con ambos colores, uno por la pasión y el otro por las oceánidas, de quienes Circe es hermana; aunque después Delia usara en señal de luto el color negro, lo que demostraría la transición de la doncella al lado oscuro. Físicamente, Delia podría ser una Circe moderna y el color de sus ropas habla de la doncella a la hechicera, del bien al mal; no solo cambia en el poema de ropa sino de actitud. A diferencia de ella, Circe siempre mostró su belleza a Odiseo, porque vaya que era hermosa, y al mismo tiempo desde un principio se mostró como una hechicera. En La Odisea, Circe es una hechicera ya forjada y no la evolución de una o de las máscaras de una mujer para fingir ser alguien de día y otra de noche.
Delia frente a los otros es una mujer que se aleja de la sociedad, no hace nada malo y mucho menos lo intenta (o por lo menos cuando está fuera de su casa), es una chica normal, tímida y con una tez de tristeza porque estaba de luto. Pero lo curioso es que a pesar de ello, de no ser una chica que pareciera buscar problemas, provocaba  rumores y chismes entre los vecinos, los cuales incluso le odiaban sin una razón clara, algo que a ella no le imporataba pues aunque la odiaran todos, siempre había uno que quearia  estar con ella, esta persona como en el caso de Rolo, Héctor y Mario sin entender el porque, queaban enamorados de Delia, como magia de un hechizo y formaban una cadena de misterios, pues al enamorarse y estar con ella uno por uno fallecía de una manera misteriosa e incluso ilógica. Ella es una mujer de dos facetas, pues en el poema la muerte de sus amantes es relatada con lentitud y no se comprende la sospecha de los vecinos acerca de quién era realmente Delia, uno aparentemente se suicidó y el otro murió de un paro cardiaco. Su muerte accidental cuenta el inicio del mito de Circe (pues Delia es la principal sospechosa), quien envenenó a su esposo y huye para hechizar mediante un menjurje a otros hombres fascinados con su presencia para transformarlos en los monstruos que le acompañan en su desdicha; están con ella cuando no está con su amante, sea éste Rolo, Héctor o Mario y cuando comparten momentos con ellos estos son muy agradables y cordiales. Cumplen los estándares de como las bestias acompañaban a Circe, siempre a donde iba ella estaban presentes. Están de alguna manera ligados a ella, le son fieles y la protegen, pero también no la lastiman por mucho que quisieran como si cuando Delia no estuviese, ellos dejarían de ser lo que son y se vuelven sombras de un sueño difuso. Están encadenados a ella. Los Mañara no son nada sin Delia como las bestias de Circe, son por ello otra de las máscaras necesarias de Delia.
Delia, se cuenta, estuvo desde niña interactuando con bestias o alimañas despreciables, como es el caso de las arañas, y ahora siendo adulta, lo seguía haciendo, e incluso le acompañaba a donde fuera, como el caso de un gato, un animal que en cierta época fue considerado un símbolo de brujería y maldad. Por otro lado, los perros (que parece que son, según el autor cariñosos con todo el mundo), se le alejan como por temor a quien era ella. Esta actitud de gustar de la compañía de bestias es como la de Circe, quien no tenía en su palacio gatos o perros, sino que tenia de los más feroces animales como lobos y leones, animales poco ortodoxos para una mujer en una civilización como lo es Delia. En el mundo de Delia y Circe no hay lugar para animales que simbolicen pureza o bondad, deben ser de simbología oscura, de lo contrario, la muerte y maldad, así como la hechicería de ambas terminara por liquidar; como con Odiseo, quien al ser un alma “bondadosa” se cansaba y estaba envenenándose con la compaña de Circe, es decir, poco a poco, moría. De la, misma manera el conejo y pez que tuvo Delia, duraban poco tiempo vivos, pues su presencia maligna de la doncella los mataba.
Aún si Circe o Delia no quisieran intencionalmente asesinar a sus amados como Odiseo, Rodo, Héctor y ahora Mario, por naturaleza era inevitable, la mujer hechicera y maligna no puede tener una vida normal como la de una doncella. Además, estar con ellas no solo significan la muerte, pues esta no sería común, será muy extraña y complicada; Rodo, cae y muere de un ataque cardiaco, Héctor se suicida; mientras que por suerte o no Mario y Odiseo logran escapar de ellas, pero no de su destino, resultado de su relación, Odiseo debe sufrir por un viaje tormentoso, y Mario debe soportar el sufrimiento tras conocer la verdadera cara de Delia.
A pesar de las actitudes demasiado extrañas de Delia, Mario buscaba una explicación lógica en cuanto a todos los sucesos extraños que la rodeaban, pero cuando encontró un mensaje en un tapiz, comenzaron sus sospechas, puesto que tal mensaje era de Héctor, donde escribía su arrepentimiento y temor por suicidarse: “Perdóname mi muerte, es imposible que entiendas, pero perdóname, mamá. “Mario comprendió, que Rolo fue el primero en encontrar su mensaje y tras haberlo leído y con un conjunto de circunstancias relacionados con Delia, gritó tan fuerte que le dio un ataque al corazón. La muerte del amado es inevitable.
Conforme Mario va acercándose más y más a Delia y a los Mañara la concia mejor y en cuanto a ella, hablaban y la veía tocar el piano, pero lo que más quería era conocer su forma de cocinar, suponiendo que la perfección de la mujer se complementaría con sus habilidades en la cocina, algo que solo por dichos de los Mañara podía confirmar pues, nunca los había probado a sea los licores o bombones deliciosos que ella hacía.
Como ya se mencionó, la relación de Mario con los Mañara era muy cordial y de buena amistad, pero todo cambio cuando él les mostró que iba a regalarle a Delia unos bombones; inmediatamente su actitud cambió, ellos sabían lo que eso significaba y no dijeron nada, como cuando de la nave de Odiseo bajaron los compañeros de éste y vieron los animales compañeros de Circe no los atacaron, sino que lo más probable es que con gruñidos intentaron advertirles lo que pasaría pero al no saber comunicarse por su parte y no entenderlos por parte de los compañeros de Odiseo, el destino que sufrirían sería el mismo que el de las fieras; es decir, las fieras son el resultado simbólico de los Mañara, que, aunque quisieran no podían advertirle a Mario que esa caja de bombones que regalaría a Circe, sería el principio del fin.
Como si fuera una dulce invitación, cuando Delia recibió los bombones y decidió mostrarle y darle a probar a Mario los bombones y licores que ella creaba. Con esto, así como Circe, les dio mediante engaños y seducción a los compañeros de Odiseo, sus menjurjes, es decir, su poción mágica para hacerlos suyos.
Ni Circe ni Delia obligaron a alguno a tomarlo, ellos por voluntad lo hacían y ellas disfrutaban ver como caían aquellos desdichados en su engaño. Después de la primera probada Delia seguía experimentando y dándole más y más de sus creaciones a Mario, pero entre más le daba a él, menos agarraban de aquello los Mañara, quienes en defensa actuaban con temor a que los dulces tuvieran algo malo en su interior. Así como las bestias de Circe, ellos al saber que era una poción de mala muerte, no querían más veneno.
Se podría pensar que los Mañara se preocupan por Mario y no gustaban de que Delia siguiese preparando sus dulces “especiales” pero olvidaron todo cuando Mario por voluntad, decidió comprarle los ingredientes a Delia para que continuará haciéndolos, lo hizo con la misma voluntad que tuvo cuando probó los bombones por primera vez. Ella estaba contenta con esto, pues lo había logrado manipular como quería.
La seducción con la música que sonaba tocando el piano le hipnotizaba y lo llevaba a otro mundo, donde le hacía imaginar que la mujer que tocaba era otra, pero una noche los sorprendieron uno de los Mañara y que, encendiendo la luz, en ese momento de trance Mario vio por unos momentos la verdadera forma de Delia, la de un ser parecido a unos cien pies con aura tenebrosa. Con esto se deduce la identidad real del ser, así como Circe, la belleza de la doncella es solo una fachada de aquella bestia que devora el alma de los hombres.
De nuevo algo que debió notar y poner atención Mario es cuando le pide matrimonio a Delia, pues al enterarse los Mañara, en vez de alegrarse palidecieron, y pareciera que intentaban advertirle de algo, pero no lo hicieron; así como ya se mencionó anteriormente, ellos intentaron advertirle como lo hicieron los animales a los compañeros de Odiseo, pero todo fue en vano, no se podría evitar lo inevitable. Ese era el paso que le faltaba para ser el tercer novio, el tercer en morir. Ellos no pudieron decir nada por lo que podría ser miedo a Delia, pero lo sí lo hicieron de una manera poco convencional, pues mas tarde, y antes de la boda, Mario recibió notas relacionadas con Delia y sus antiguos amantes como: “Yo que usted tendría cuidado con el escalón del cancel”, pero él obviamente lo ignoró, resultado de que ya estaba cegado de “amor” o del posible embrujo de Circe.
Mario conoce a la Delia hechicera cuando pasa la noche con ella, descubre la trampa en la que se acababa de meter cuando ve al gato que siempre la seguía con dos alfileres enterrados en los ojos, y encuentra la cocina hecha especialmente para una bruja. Ella grita y él la ahoga mientras escucha como con satisfacción estaban ocultos tras la puerta los Mañara. Él era el siguiente, y era muy tarde para ver hacia atrás. Así como las fieras contemplaban como los compañeros de Odiseo se transformaban en sus semejantes, los Maraña observaban como Mario sucumbía ante Delia como la próxima víctima del legado de Circe.


https://ciudadseva.com/texto/circe/

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Tarea 8? Jaime San Miguel

La Quimera de Baudelaire
Otra representación moderna de la Quimera y es que parece que más que fuentes antiguas, esto se trata de fuentes modernas. El microrrelato Cada cual, con su quimera de Baudelaire, presenta a una Quimera idealizada que más que tratarse de un ser mitológico es lo que podría verse como los pesares que cada ser humano acumula y lleva en su espalda, así lo representa Baudelaire, en una visión romántica de la sociedad decide transformar a este monstruo y trasladarlo al diario vivir. 
De ahí se podría sacar la enseñanza de que cada quien es Belerofonte que lidia todos los días con su Quimera la cual tiene que vencer, o sea que cada uno debe de hacerle frente al cúmulo de desgracias que arrastra a diario, discurso que más que nada suena sacado de un libro de superación personal. Sin embargo, a través de esas líneas se puede notar la tradición clásica que lo acompaña al representar a la Quimera como engendradora de desgracias tal como los griegos la vieron en algún momento.
Finalmente el narrador al narrador del cuento parece ocurrirle lo peor y es que él mismo se ve superado por su Quimera la cual le impide seguir indagando, de ahí otra enseñanza se podría sacar y es que el cúmulo de problemas que cada uno trae es a veces tan grande que impide que uno avance en sus objetivo, cosa más obvia no hay, pero es por lo menos resaltable la forma en la que Baudelaire usa la metáfora de una Quimera para intentar transmitir estas enseñanzas, que si ese era su fin lo logró y si no lo era, entonces ¿cuál es?.
A través de estas líneas, pues, se puede ver como Baudelaire toma un ser de la tradición clásica y lo adapta una época posterior, con el fin de proveer una enseñanza a través de un microrrelato, si bien muy poco se podría aprender de la tradición clásica a través de estas breves líneas, bien podría impulsar al lector a investigar la naturaleza de una Quimera lo cual llevaría a un mayor aprendizaje.

martes, 13 de noviembre de 2018

Tarea 6. Ortega Valtierra Evelyn

La ninfa de Bécquer: Ojos verdes

Las ninfas son divinidades de las aguas claras, las más conocidas son las hermanas de Tetis y las nereidas que aparecen en el viaje de los Argonautas. En la antigüedad son receptáculos para engendrar héroes o los crían en calidad de nodrizas. Poseen aspecto ctónico por su relación con la naturaleza. Es difícil ceñirlas particularmente debido a que su hibridación no es tan evidente como en el caso de otras criaturas, puesto que poseen naturaleza divina, aunque pueden morir poseen una larga vida, en forma antropomórfica. En un inicio son únicamente las favorecedoras de funciones de la naturaleza, representan la fecundidad natural. Sus categorías son diversas, aún en el ámbito acuático, pero aquí se toma a la ninfa oceánide, de agua dulce, entendida en el misterio y ambigüedad de criatura maravillosa y temible (por el desconocimiento de su naturaleza) a través de la escritura de Gustavo Adolfo Bécquer.


Cuento Ojos Verdes



DESCRIPCIÓN:  Fernando, en la caza de un ciervo, se adentra hasta una fuente, la llamada fuente del Álamo sobre la cual pesa una leyenda que asegura que si te aproximas a ella caerá sobre ti un mal. Tras esto, Fernando estuvo escuchando durante días nombres, voces, etc., y una tarde que acudió a sentarse en los bordes de la roca a las orillas del agua, donde esperaba que apareciesen los ojos verdes, de una hermosa mujer, de la cual se había enamorado, al fin esta apareció de nuevo del agua y le incitó, prometiéndole amor, a ir con ella, así Fernando cayó al agua donde murió, y no se volvió a saber nada más de él.


A continuación, para quien prefiera conocer la historia de manera visual, se presenta un proyecto de animación basada en la obra de Bécquer.




ANÁLISIS FORMAL: La mujer descrita en la obra es una Ninfa acuática. Su residencia en un medio acuático la hace de naturaleza distinta a la humana. Además de su aparición justo en el momento de la cacería pues, si bien ya existe una diosa que protege a las bestias, Artemis, las ninfas servirían como protectoras de la naturaleza en general: plantas, bestias e incluso estaciones (Cf. Himno órfico 51 a las Ninfas), aunque residan en agua, y serían una suerte de auxiliares de Artemis en cuanto a su protección a las bestias de caza, aquí un ciervo. La misteriosa presencia en la fuente tiene forma de mujer, pero no es una. El siervo de Fernando le hace esta advertencia cuando le habla sobre la leyenda popular que fue transmitida por sus padres: me dijeron mil veces que el espíritu, trasgo, demonio o mujer que habita en sus aguas tiene los ojos de ese color. (Fig. 1)


Figura 1. Retirando los límites en el esquema, ¿desde dónde se considera el color verde?


Durante todo el relato se habla de la inusual coloración en los ojos de la ninfa. Puesto que la figura es semejante a una mujer humana, en algo debía distinguirse del resto de los humanos. La tradición cromática siempre es muy clara en descripciones divinas, por ejemplo: Atenea y sus zarcos ojos; Aurora y sus rosáceos dedos; Iris y su amplio espectro de colores; Helios y su relación con el dorado y el brillo lumínico. En las ninfas no es distinto, son divinidades al fin y al cabo, el fragmento 35 de Anacreonte, según la traducción de Campbell, habla sobre ninfas de ojos azules y mejillas rosadas; en el himno órfico a Afrodita, traducción de Taylor, se alaba a ninfas bellas de ojos celestes; Filóstrato el Anciano, en su Imagines, nos describe la blancura en la piel de las ninfas; Nono de Panópolis, épico tardío, en su Dionysiaca, habla de una Náyade en un manantial cuyo cuerpo es de color similar al del agua, se discute si sería un tono azul claro o verdoso. Probablemente de esta ambigüedad, (Fig 2), es que se concibe la idea de que las ninfas presentan alguna coloración similar al entorno en el que habitan, si inclusive hoy en día es difícil precisar en color de una fuente natural o artificial de agua, mucho más difícil debió ser en época antigua y en la de Bécquer.

Figura 2. Todas son coloraciones "verdes", ¿cuál sería el color de ojos en una ninfa?


COMENTARIO:

Se habla de ojos verdes, pero es posible que cada lector pensara en un tono diferente al que el autor pretendía. Me parece que Bécquer acierta en hacer siempre alusión a la figura mitológica sin nombrarla nunca como Ninfa, es una visión más pura sobre el probable acercamiento entre un humano y una divinidad. La curiosidad de atribuir ojos verdes puede darse por la rareza con la que uno se encuentra con esta pigmentación, en estudios se ha descubierto que no existe un genoma específico que otorgue la coloración verdosa al iris, ya que requiere la misma cantidad de melanina que los ojos marrones y, sin embargo, no es un color naturalmente común, eso hace de los ojos una característica especial que, sin saberlo Bécquer ni los antiguos, dota de mucha particularidad a su personaje.





lunes, 12 de noviembre de 2018

Tarea 2, Patricio Santín Mora


The Shield-Maiden y las Amazonas

A propósito de la clase de las Amazonas, quiero exponer una breve teoría que tengo acerca de la participación de las mujeres en los conflictos bélicos. Debo aceptar que yo tengo una gran fascinación por las historias de los francotiradores rusos en la Segunda Guerra Mundial; para mí son como westerns que encapsulan una emocionante y tétrica historia, que puede que haya sido real. Vasili Záitzev tiene un libro clásico acerca de ello, pero hay otro personaje histórico que no puedo dejar atrás; y ella es Lydmila Pavlichenko, francotiradora del Ejército Rojo en la Batalla de Sebastopol. Esto me llevó a pensar acerca de la participación bélica de las mujeres, que muchas veces queda puesta en un segundo plano como sólo enfermeras, lo que se me hace plenamente injusto. No sólo hay ejemplos ya de la historia moderna, sino que también hay en los mitos de los pueblos antiguos.
     Vikings, una serie de History Channel, nos presenta algo que ya se viene debatiendo en el ámbito académico de los países nórdicos; y es la existencia de las shield-maidens. La heroína principal de la serie se llama Lagertha, que es la esposa de Ragnar Lothbrok, otro personaje histórico, pero sumido en muchas leyendas. Desde muy temprano en la trama Ragnar presenta a Lagertha como una valiente escudera, que es capaz de enfrentarse no sólo a otras escuderas, sino también a muchos vikingos varones. Y así es, a lo largo de la serie se puede ver a muchas mujeres que participaron en las batallas y expediciones que hicieron Ragnar y Lagertha a Inglaterra y Francia; e incluso Lagertha se convirtiría en Earl. ¿Pero hay evidencia histórica acerca de la participación de las mujeres en las guerras de la antigüedad? Para mí sí que lo hay.
     He aquí donde entra mi teoría acerca del asunto. Yo pienso que antes de que se establecieran las grandes ciudades-estado, no era algo tan fuera de lo común encontrar mujeres que participaban en las refriegas.
     Un gran ejemplo es el descubrimiento de lo que se suponía era un gran guerrero vikingo, que en realidad era una gran guerrera vikinga. Pero no sólo hay rastros arqueológicos de los hechos, sino que también hay varios registros históricos y mitológicos. Está bien establecido que las guerreras escitas tuvieron una gran influencia en la creación del mito de las amazonas; e incluso se conoce el entierro de una guerrera escita apenas descubierto en Ucrania.
     Y he aquí lo que yo pienso que pasó. En los pueblos, indoeuropeos, como pueblos nómadas, era común que las mujeres participaran en los conflictos de las tribus, ya que terminaban en medio de las refriegas, porque la tribu se movía en un todo; no existía un grupo militar profesional o ciudadano establecido que fuera aparte. Tal vez sí era probable que por cuestiones fisiológicas el promedio de participantes femeninos en los conflictos fuera mayoritariamente de varones, pero no veo ningún impedimento en que alguna mujer con una gran capacidad física no haya participado. ¿Por qué habrías de desperdiciar un recurso estratégico que tenías a la mano en un todo o nada? Es por eso que pienso que no tendría que parecernos extraño que encontremos mujeres en sitios arqueológicos de batallas de tribus nómadas, e incluso de sociedades agrícolas primigenias. Todo esto terminaría cuando las ciudades empezaron a conformar grupos militares organizados, dando paso así a las grandes ciudades-estado, donde sabemos que el servicio militar era prescrito a los varones.  Por eso me parece que la civilización grecorromana, ya habituada al servicio militar varonil, haya creado estos mitos, en un intento de explicar qué es lo que se les presentaba en el campo de batalla; y así quedó en su memoria colectiva.  



https://www.ancient-origins.net/news-history-archaeology/female-scythian-warrior-ukraine-0010634
https://edition.cnn.com/2017/09/14/health/female-viking-warrior-grave/index.html

jueves, 8 de noviembre de 2018

Tarea 5. (Esfinge) Echartea Aguilar Eduardo Antonio.


“La Esfinge sin secreto” de Oscar Wilde.

Lord Gerald Murchison le cuenta a su antiguo amigo Oswald que está profundamente enamorado de lady Alroy. Pese a los varios intentos del protagonista por cortejar a la mujer no lograba mucho, esta se mostraba siempre misteriosa y evasiva. Posteriormente descubre que lady Alroy suele ir a una casa y pasar tiempo ahí. Cuando la enfrenta ella simplemente dice que no tiene nada que responder y el joven parte molesto.

Al poco tiempo lady Alroy envía una carta al joven, pero este decide no abrirla y sale de viaje por un tiempo. A su regreso no solo descubre que lady Alroy ha muerto, sino que todo ese tiempo lo que iba a hacer a aquella vivienda era ir a leer y beber té, según la casera a la que le pagaba renta.

»-¿Se reunía con alguien? -le pregunté.
»Pero la mujer me aseguró que no, que siempre llegaba sola y jamás veía a nadie.
»-¿Y qué diablos hacía? -inquirí.
»-Se limitaba a sentarse en el salón, señor, y leía libros; a veces también tomaba el té -respondió ella.
»No supe qué contestarle, así que le di una libra y me marché.
-Y bien, ¿qué crees que significaba todo aquello? ¿No pensarás que la mujer decía la verdad?
-Pues claro que lo pienso.
-Entonces, ¿por qué acudía allí lady Alroy?
-Mi querido Oswald -replicó-, lady Alroy era simplemente una mujer obsesionada con el misterio. Alquiló esas habitaciones por el placer de ir allí tapada con su velo, imaginando que era la heroína de una novela. Le encantaban los secretos, pero no era más que una esfinge sin secreto.
-¿De veras lo crees?
-Estoy convencido.
Sacó la cajita de tafilete, la abrió y contempló la fotografía.
-Sigo teniendo mis dudas -exclamó finalmente.
FIN
En esta última parte del relato, Lord Murchison llama a lady Alroy “una esfinge sin secreto”. Es la única vez que aparece la palabra. La mujer es descrita así: 
Era alta y delgada, y de un extraño atractivo, con sus grandes ojos de mirada distraída y su pelo suelto. […] era el rostro de alguien que guardaba un secreto, aunque fuese incapaz de adivinar si era bueno o malo. Se trataba de una belleza moldeada a fuerza de misterios… una belleza psicológica, en realidad, no plástica… y el atisbo de sonrisa que rondaba sus labios era demasiado sutil para ser realmente dulce.
Propiamente la descripción de lady Alroy no corresponde al de la esfinge. Lo que relaciona tal apelativo bien podría ser una metáfora del temor que siempre ha sentido el hombre hacia la mujer, hacia ese carácter mistérico que la envuelve y que le es difícil descifrar. Esa belleza femenina cuya mirada parece insinuar que guarda algún secreto al cual no podemos acceder. Tal como la Esfinge pronuncia sus enigmas y devora a aquellos que ignoran la respuesta, para el hombre es un sufrimiento y una agonía el no poder ver más allá del exterior de la mujer, creer que esconde o que sabe algo y no saber qué.

Pero la Esfinge sin secreto de lady Alroy, igual que la de Edipo, ha fracasado. No ha sabido presentar correctamente su enigma, o quizá ya ha sido resuelto: que en realidad no hay un enigma real, tal como se dijo arriba: “Se trataba de una belleza moldeada a fuerza de misterios”, quizá no ocultaba nada, pero quería aparentar que sí, o realmente tenía un secreto, pero no supo cautivar con él, como sea ya ha sido descubierta y ahora debe morir. No supo confundir a su Edipo y por ese motivo ha caído.


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