Según la mitología griega, hija
de Equidna y Tifón, la Quimera es una criatura monstruosa. Variadas sus
representaciones, se suele decir que estaba constituida de tres partes; cada
una con sus respectivas cabezas: parte delantera de león (cabeza al frente),
parte central de cabra (cabeza en medio del lomo) y parte posterior de
serpiente (con la cabeza en la punta de la cola).
La Toscana, Italia.
Cuidad de Arezzo en La Toscana.
Una de sus representaciones más
famosa es La Quimera de Arezzo, una pieza del arte etrusco creada en bronce.
Esta fue hallada en Arezzo, Italia (región de la Toscana) en 1553 y actualmente
se exhibe en el Museo Arqueológico de Florencia. Está fechada entre el 380 y
360 a.C.
En un principio se creía que la
estatua representaba a un león, ya que la parte de la cola estaba perdida. Sin
embargo, se descubrió que se trataba del personaje mitológico y, finalmente, la
pieza faltante fue hallada y restaurada para el año 1784.
Se ha especulado que la obra pudo formar parte de una
colección de esculturas, en la cual también estaría representado el héroe
Belerofonte, sin embargo, dicha pieza no se ha encontrado. Esto se cree debido
a una supuesta herida que tiene la cabeza de la cabra en el cuello, la cual
habría sido causada por Belerofonte.
En una pata delantera de la
Quimera se encuentra grabada una inscripción, la cual se ha estipulado que dice
<<TINSCVIL>> y se ha
traducido por <<un regalo para
Tinia>>.
Tinia (Tin/Tins/Tyn) era
una divinidad etrusca, regente de los cielos y del resto de los dioses, y representante
de la luz del día. Lo cual ha llevado a creer que la pieza era parte del culto
al dios. Este dios parece ser el equivalente a Zeus para los griegos, Júpiter
para los romanos y Tyr, dios germánico
de los cielos.
La pieza muestra a la Quimera en
posición de defensa, con el pelaje de león erizado. Tiene ligeramente
flexionadas las patas delanteras y está recargando el peso de su pecho sobre
estas. La parte posterior y su cabeza están erguidas. Sus músculos lucen tensos
y el rostro de león, rugiendo, parece observar a su atacante.
La cola con cabeza de serpiente
se ondula ligeramente sobre el lomo y está mordiendo uno de los cuernos de la
cabeza de cabra. Esta última, la cabra, tiene el cuello ligeramente flexionado
hacia abajo y parece tener una herida de la que brotan gotas de sangre.
Las Ninfas son de los seres más versátiles y con la genealogía
más basta dentro de la mitología, abarcan un largo catálogo de linajes como
son: Nereidas, Oceánidas, Melias, Náyades, etc.
Suelen estar asociadas a la naturaleza, sobre todo con los
árboles, ríos o plantas. Su característica particular es que no poseen una realmente,
son descritas de diversas maneras y con variados atributos, aunque algo que sí resulta constante es que se presentan con
forma femenina, es decir, son divinidades antropomórficas, y sobre todo, de
gran belleza.
En los mitos suelen ligarse con el linaje de los dioses, ya
sea que éstas descienden de alguno, o que serán la madre de uno. También es
contante el tópico de que suelen ser víctimas de persecuciones amorosas, pues algún ser
se enamora perdidamente de ellas y ha de seguirla hasta obtenerla, tal es el
caso del dios Apolo con la ninfa Dafne.
Aparecen en entornos festivos o eróticos, bailando con
los silenos, manteniendo relaciones sexuales con ellos o siendo perseguidas. Sin embargo, algo más que puede apreciarse en los mitos que
involucran a alguna ninfa es que hay alguna lección de por medio. Se utilizan
para ejemplificar algún vicio o virtud humana. Tal es el caso de la ninfa Eco.
En Las Metamorfosis de Ovidio (III,
339-510), Eco había sido hechizada por Hera, cuando la diosa descubre que la
ninfa la distraía con sus pláticas mientras Zeus tenía otros encuentros amorosos. El
castigo consiste en que Eco, que siempre había sido parlanchina, solo puede
repetir la última frase que escucha, perdiendo así la libertad de conversar con
otros y el control sobre su propia voz. Enamorada del joven Narciso, cuando
este la rechaza, la joven ninfa huye desconsolada y se aísla del resto del
mundo y solo cuando escucha algún
sonido, involuntariamente lo reproduce y de ahí la razón de escuchar el eco en
el viento.
El vicio que refleja Ecos es quizá
la osadía del engaño hacia los dioses o su mal hábito de hablar demasiado, sin
saber medirse, y ahora su castigo es que hablara incluso contra su voluntad.
Otra versión aparece en Longo en
Dafnis y Cloe (III.23), cuando el joven Dafnis le relata a su amada Cloe la
razón de escuchar el eco en las montañas. La joven Eco era una ninfa, que, aunque
era mortal poseía una gran belleza y gran habilidad para los cantos y para
tocar los instrumentos. Cuando llegó a la flor de su juventud, apegada a su virginidad
rehuía al matrimonio, ya fuera con dioses o con hombres. Víctima de la envidia del dios Pan debido a
sus dones y a que no podía conquistar a la muchacha, infundió locura a cabreros
y pastores, que despedazaron a la ninfa igual que si de una presa se tratara.
Ya hecho esto, diseminaron sus restos por toda la tierra y estos, ya sea
cubiertos por la misma tierra o convertidos en piedras, guardando su música en
su interior, imitan los sonidos a su alrededor.
Aquí Eco es una víctima de la
envidia divina y también de su rechazo al casamiento, algo que en otros mitos
también se puede ver cuando alguna mujer deseaba conservar su virginidad por
sobre el matrimonio y eso causaba, al parecer, el desagrado de algún dios.
La leyenda del hada Melusina, una figura mitad mujer mitad serpiente, dejó de ser una leyenda popular en la Edad Media y se convirtió en
un símbolo. En la leyenda, como lo proponen Jean D'Arras, Couldrette y Thiiring
von Ringoltingen, se cuenta que Raimondin, un rey, se enamora de Melusina, a quien
se encuentra en medio del bosque, y se casa con ella a condición de que él
mantenga una promesa a la que no se da mayor explicación, no puede verla ningún
sábado (Melusina tiene que convertirse en serpiente todos los sábados, ella
considera que debe mantener esta metamorfosis en secreto, ya que si su esposo
descubre su particularidad, lo perderá).
Melusina tenía muchas riquezas por lo
que le dio un castillo al rey donde ambos podrían vivir; tuvieron varios hijos
que, por desgracia, nacieron con malformaciones; sin embargo, el rey seguía enamorado
de Melusina. Los dos viven un periodo feliz hasta que un miembro de su familia
le convence que debería vigilarla, Raimondin La vio bañándose en una gran tina
de mármol; se estaba peinando los como habitualmente, pero de
cintura para abajo, en lugar de piernas, tenía una gran cola de serpiente. En
aquel momento no sintió horror, sino una gran tristeza por haber roto el
juramento que había hecho a su esposa. Decidió guardar el secreto y no decir
nada de lo que había visto, ni siquiera a ella.
Sin embargo, el mal ya estaba hecho. Poco después, su hijo
Geoffroy se peleó con uno de sus hermanos, Freimond, cuando este se refugió en
una abadía cercana le prendió fuego al edificio, causando la muerte de Freimond
y de cien monjes. Raimomdin entonces acusó a Melusina de haberle traído la
desgracia a su linaje, y rechazando las muestras de consuelo que su esposa le ofrecía
la trató de odiosa serpiente, lo cual hizo comprender al hada que el secreto
había sido descubierto. Nada más recuperarse, saltó de una ventana
y, tras desplegar unas alas de murciélago, se alejó volando del castillo,
prometiendo que volvería a aparecer antes de la muerte de cada Señor de
Lusignan para llorar y lamentar la desgracia de la Casa.
La historia de Melusina (aunque cumple al final con la característica de ser mitad mujer mitad ave, cuando le salen alas para irse volando, y tiene una cola bífida debido a su transformación en serpiente, se explica que no es exactamente una sirena sino un hada) permite o invita
a la reflexión sobre qué es un signo y qué supone el acto de interpretar. Existe
una reflexión sobre la situación y
construcción del ser, del yo. La figura de Melusina es eficaz para la
explorar las cuestiones de identidad. Ella está condenada a una vida de
metamorfosis constante y a una inmortalidad que la aleja de su sueño de ser
mortal, tiene una condición híbrida: por su lado humano sus deseos son los propios del
común de los mortales, pero, por otro lado, su herencia materna, la mitad que es una serpiente, reforzada por
el hechizo, la condena a una vida sobrenatural.
La inocencia del
monstruo: Asterión en “La casa de Asterión de Borges”
Asterión es una bestia nacida de Pasifae después de que ésta
se enamora de un toro blanco que debía ser sacrificado al dios Apolo por su
padre Minos. Con la ayuda de Dédalo, quien le construye una vaca de madera para
hacerla pasar por un animal, logra copular con el toro del que está enamorada. Consecuencia
de esto es Asterión, un ser con cuerpo de hombre y cabeza de toro. Aquel ser es
encerrado por el padre de Pasifae en un laberinto que es construido también por
Dédalo. Cada año le son ofrecidos siete varones y siete mujeres en sacrificio,
hasta que Teseo, auxiliado por Ariadna es quien finalmente lo vence. (Apolodoro, Biblioteca III. 1. 3-4)
En esta versión del mito no se profundiza demasiado, pero nos sirve en esta ocasión para aclarar los
puntos más relevantes de la historia.
Borges en su cuento “La casa de Asterión” nos muestra un
minotauro sensible e inocente. Aquel desconoce a tal grado la bestialidad de su
imagen que se asombra poco de que aquel atardecer que “pisó la calle” la gente
reaccione asustada y aquel lo atribuye a quees reconocido por su linaje noble: “No en vano fue una reina mi madre,
no puedo confundirme con el vulgo, aunque mi modestia lo quiera”.
Solitario como podría imaginarse uno que vive un ser alejado
del resto de los seres, tanto que incluso juega a que lo visita el otro
Asterión y este le muestra su casa.
Es interesante la delicada civilidad que tiene Asterión en
la historia. Inocente mas no bruto, o mejor dicho, brutal. Tan solitario y
soñador que toma con ilusión las palabras de un moribundo que le profetiza la
llegada de su Redentor y aquello espera
con ansias. Cuando al fin llega Teseo a darle muerte, Asterión ni siquiera
intenta meter las manos, pues ya ansiaba el momento de su solitaria muerte: “-¿Lo
creerás, Ariadna? El minotauro apenas se defendió.
Asterión es consecuencia de una serie de acontecimientos con
consecuencias poco gratas, hasta para el mismo. Pero es el menos culpable de
todo y a mi parecer Borges lo refleja con un Asterión que incluso podría
calificarse como tierno.
María Félix, la Circe de la época del cine de oro mexicano
Circe es un maga que desempeña un
papel en la Odisea y en la leyenda de los Argonautas.
Circe recibe a los hombres de Ulises en su palacio y
les invita a un banquete, ellos acceden y son transformados en animales, Ulises
recibe una planta la flor moli que le dio el dios Hermes y con espada en mano la amenaza y
ella le jura que no le hará daño; según algunas versiones Ulises pasa con ella
un mes de desenfrenos, aunque otras versiones señalan que fue un año.
Ahora hablaré brevemente de María de los Ángeles Félix Güereña mejor conocida como María Félix (8 de abril de 1914 a 8 de abril de 2002), la cual es considerada como una de los íconos del cine de oro mexicano, gracias a su talento y inigualable belleza fue descubierta y filmó su primera película El peñón de las ánimas en 1942, después de eso fue hasta su cuarta película Doña Bárbara en 1943 donde se ganó el mote de Doña, película en la cual me avocaré para hacer el paralelismo con Circe.
María Félix ícono del cine mexicano
María Félix (8 de abril de 1914 a 8 de abril de 2002)
La película está basada en la novela Doña Bárbara escrita por el venezolano Rómulo Gallegos, Doña Bárbara es una rica terrateniente de Altamira, la cual vivió una experiencia traumática al ser violada después que mataran al amor de su vida (Asdrúbal) en sus brazos.
Doña Bárbara ("La devoradora de hombres") acumuló extensas tierras y varias cabezas de ganado usando a los hombres, para envilecerlos y dejarlos, por medios ilegales y sobornos sigue amasando su fortuna.
Luzardo es uno de los pocos terratenientes que quedaban en la región, el cual retorna del extranjero y sospecha que su capazas Balbino Paiba está coludido con Doña Bárbara.
Doña Bárbara tiene una hija adolescente fruto de la unión con lorenzo Barquero, al cual dejó envuelto en la pobreza y el alcoholismo, la adolescente dejada al abandono por parte de su padre incapacitado por pasarla el día bebiendo y por la madre, la cual no quiere ni verla, es acogida secretamente por Juan primito un criado de Doña Bárbara.
Cuando Santos Luzardo conoce a Marisela, decide ocuparse de ella y su padre, a ella para instruirla y educarla y a su padre para alejarlo del vicio; por lo cual decide llevarlos a su rancho, por otro lado Doña Bárbara se siente atraído a Santos Luzardo por lo cual decide enamorarlo por todas las vías, y así decide embrujarlo.
Al darse cuenta que su hija Marisela es objeto de todos los afectos de Luzardo intenta matarla, pero no puede porque la pareja le recuerda a ella y su único amor Asdrúbal, por lo cual decide no matarla y desaparece de la región del Arauca dejándole como herencia a Marisela todas las tierras que alguna vez ostentó.
Algunos creen que se ha suicidado en el tremedal del llano, mientras que otros opinan que ha vuelto a sus orígenes, más allá del Cunaviche, más allá del Cinaruco, más allá del Meta.
Es gracias a esta pelicula que María Felix recibiría uno de sus apodos más importantes "La doña", gracias a eso interpretó en su mayoría papeles de femme fatale donde embrujaba a los hombres con su belleza, como ejemplo daré La mujer de todos (1946)
y Doña diabla (1949) La belleza de Ángela (María Félix) provoca que varios hombres se obsesionen con ella. Divorciada de Esteban (Crox Alvarado), un cínico oportunista, sin escrúpulos que sólo pretendía usarla. A raíz del desengaño, Ángela decide volverse dura y consagrar su vida a vengarse de los hombres. De esta manera adquiere el mote de "Doña Diabla".
Su hija Angélica (Perla Aguiar) ignora la vida que lleva su madre. La joven se enamora de un rufián llamado Adrián (Víctor Junco), quien le revela que su madre es "Doña Diabla". Angélica se fuga con él. Para salvar a su hija de la influencia de Adrián, Ángela le mata y se entrega a la Justicia.
Comentario: De todas las películas del repertorio de María Félix, es Doña Bárbara donde más se asemeja a circe pues ambas usan la magia para lograr lo que quieren, y transforman a los hombres en animales, es decir en Doña Bárbara hace que los hombres se embrutezcan hasta parecen simples animales, no usa una varita pero este Lorenzo hace mención de un bebedizo que tú me diste a mi, es quizas así donde podemos hacer una coorelación con la bebida que intenta darle Circe a Ulises.
Además del soneto que le compuso Miguel Zacarias donde le compara con la Circe misma:
"Celestial y satánica hermosura Circe y hada a la vez, Ángel y Bruja En tus ojos la luz de un sol que embruja y amalgama crueldad con la ternura Misteriosa hechicera, blanda y dura, es tu beso dulzor de hiriente aguja que de gozo y dolor el alma estruja y quemante tu amor de mordedura Como Ulises, al mástil del orgullo amarrado esquivando el falso arrullo de tu encanto tenaz, suave y felino, voy huyendo de tí porque adivino tu intención de volverme siervo tuyo, ¡Vengadora del sexo femenino!"
Las sirenas según la mitología griega podrán ser de aviformes o bien
pisciformes, las últimas fueron representadas de esta forma por Homero en la
Odisea y también los Argonautas. Las sirenas pisciformes son descritas con una
cola bífida, en algunos casos con la mitad de cuerpo humano, con busto y rostro de mujer y la otra mitad
como pez, son cantoras y Homero decía que cantaban la verdad o el conocimiento.
Estas criaturas tenían la costumbre de atraer a los hombres con su hermoso
canto para después hacerlos desaparecer, sobre todo a los marineros.
A continuación dejo un poema de Goethe en el que hace mención de estas criaturas.
El pescador. Goethe: Hinchada el agua, espumajea, mientras sentado el pescador que algún pez muerda el anzuelo plácido aguarda y bonachón.
De pronto la onda se rasga, y de su seno-¡oh maravilla!- toda mojada, una mujer saca su grácil figurilla.
Y con voz rítmica le increpa: -¿Por qué, valiéndote de mañas, hombre cruel, tiras de mí para que muera en esta playa?
¡Si tú supieras qué delicia allá se goza bajo el agua, tal como estas te arrojarías al mar, dejando en paz la caña!
¿No ves al sol, no ves la luna cómo en las ondas se recrean? ¿Doble de hermosos no parecen cuando en las aguas se reflejan?
¿No te seduce el hondo cielo cuando su azul, húmedo muestra? Cuando este aljófar lo salpica, ¿del propio rostro no te prendas?
Hinchada el agua, espumajea, del pescador lame los pies; siente el cuidado una nostalgia, cual si a su amada viera fiel.
Cantaba un tanto la sirena, todo pasó en un santiamén; tiró ella de él, resbaló el hombre, nunca más se dejó ver. (Goethe)
Ahora bien, en el poema de Goethe el protagonista es un pescador, quien
esta tranquilo esperando a que algunos de los peces piquen el anzuelo, sin
embargo, como lo podemos ver, lo que pica el anzuelo es una sirena. La describe
como una mujer con grácil figura quien “rítmicamente” le reclama que este
pescando. Todo lo que la sirena le dice sobre el mar, la naturaleza y su vida
bajo el mar, hace recordar y pensar que Goethe hace la unión de su historia con
la versión de hombre sobre que cantan la verdad y que se llevan a los hombres atraído
por el mismo canto, ya que al final del video, el pescador se deja llevar y
arrullar por el canto y lo que le dice la sirena que no se da cuanta cuando la
sirena los lleva hacia el mar y por lo tanto se lo lleva con ella, al cual
nunca se le vuelve a ver. Todo lo anterior está apegado a la versiones que dan
la Odisea y Los argonautas.
La quimera en la mitología griega
y romana es descrita como un animal fabuloso que consistía en la combinación de
cabra, león y serpiente. La quimera es resultado
de la unión de Equidna y Tifón. En la iconografía de estas mismas mitologías se
representó fielmente a esta idea. Un animal cuadrúpedo con patas de león, la
cabeza que está al frente es de unleón,
en medio saliendo del lomo se encuentra la cabeza de la cabra y la cola es una
serpiente. Como se puede ver en la siguiente pintura.
Así pues, la quimera ha estado
presente en la iconografía a lo largo de muchas épocas y nuestro siglo no ha sido
la excepción, la han incluido desde pinturas hasta series de televisión, por supuesto
que ha habido contaminación de la idea original en el proceso de adaptación, lo
cual es bastante interesante. Tal es el caso de la serie de televisión estadounidense
Teen Wolf, la cual mezcla varias mitologías en su historia, entre ellas la mitología
griega y específicamente a las quimeras, aunque bastante diferentes a las imágenes
anteriores. En esta serie, las quimeras son creadas a partir de una serie de experimentos
científicos con varias criaturas en seres humanos, a partir de esto crean una
quimera la cual consiste en ser humano, lobo y lagarto (kanima), el cual no se
puede trasformar por completo debido a que conserva su parte humana, el
personaje es presentado con una cola y ojos, la mitad del cuerpo con piel de
lagarto, los dientes y uñas de hombre lobo (de acuerdo a esta versión), su
parte humana y bueno, fuerza sobre natural.
Quimera
En cuanto a la representación más
antigua de la quimera en esta versión moderna está muy alejada de parecerse sobre todo en la
mezcla de animales que se lleva acabo, siendo el lagarto lo más cercano a la
serpiente, lo que se puede explicar como la adaptación de este ser a la
historia de la serie, sin embargo, la quimera sigue siendo representada como un
ser maligno y salvaje que debe de ser destruido.
A continuación dejo un vídeo compilatorio de la quimera de esta serie.